Conocimiento y abstracción
Detengámonos un poco en el verbo na'el (conocer). Al parecer para el tseltal el conocer está centrado en el entendimiento y en el asegurarse de que lo entendido, como tendencia, es lo adecuado.
La raíz de conocer es Na. Ésta también es la raíz de casa, porque, al parecer, cuando el sujeto entiende un modo de tender adecuadamente hacia la cosa (ya sna k'inal ta lek). Es como si la tendencia hacia la cosa habitara en él. Se dría entonces que la snabey sba ta melel (lo conoció tendiente a lo verdadero)
Esto presupone una operación estrictamente individual ya que el nopteswanej no puede hacer que él entienda y que al entenderlo tienda a lo verdadero, sólo puede, como está implícito en su nombre, noptes te kerem, o bien nopteswan te kerem (acercar al muchacho), pero no puede hacer que adopte una tendencia adecuada hacia la cosa y que esa tendencia habite en él. Si esto fuera posible, nadie tendría único su corazón (p'ij yo'tan yu'un), todos entenderían según los modos establecidos.
Los tseltales parecen creer que al orientarnos concientemente hacia las cosas conocemos lo que nananix a (la existencia de la cosa, o el ser de la cosa) y esta tendencia puede habitar en el sujeto. Quizá sea correcto llamarle a eso "patrón". Aquí nuestra hipótesis central es que ellos creen que si se conoce es porque se adopta un modo adecuado de tender al objeto de conocimiento, entonces pueden pensar adecuadamente, correctamente (nahel).
De hecho en diversos pueblos tseltales usan el verbo scuyel, que significa pensar, pero no conocer; se trata de un pensar equivocado que no ha podido orientarse hacia la cosa adecuadamente. Cuando dicen la scuysba, es que el sujeto lo pretendió conocer, pero de hecho no lo conoce, tiene una tendencia equivocada hacia la cosa. Se usa también la expresión cuybil que significa lo pensado falsamente.
Por otra parte, cuando algo es conocido y permanece así, puede nombrarse como su existencia-conocida: nananix a. Aunque debemos señalar que las relaciones de la palabra nananix a, no corresponden a nuestros conceptos occidentales de existencia. Sin embargo, no encuentro una palabla en castellano con la que podamos expresar este concepto. Más adelante profundizaremos en esto.
Ésta es una forma que refiere al ser conocido correctamente. Cuando los hablantes del tseltal usan nanix a, o nananix a, no se refieren a un modo de ser, porque usarían la palabra stalel, sino que, al parecer, piensan en el modo correcto de conocer-existir.
En una discusión en la ranchería de Jol-Cacualha, a cuatro leguas de Bachajón, en 1974, grabé algunas discusiones para analizar el modo de discutir en una pequeña comunidad tseltal. Un anciano decía bellamente algo que, aunque no podré traducir en toda su forma de abstracción y su estética, nos permite aproximarnos a un modo de entender lo que la comunidad ha conocido reiteradamente y que, quizá, se presume que es el modo de existir de la cosa conocida y cognoscible:
"Jich, -laj yalbe te taté jMan Moreno-, yan but'il jo'on sujtelonixi, snahel nananix a, sk'uxultayel nananix a".
(Sí -decía el taté Manuel Moreno-, y aunque yo ya voy de regreso, el conocer existe y el amar existe).
Una traducción más literal diría el 'su amar (de alguien) existe' 'su conocer (de alguien) existe'.
Cuando el taté dice 'snahel', se refiere al conocer o al pensar de alguien. La 's' antepuesta a 'nahel' supone un sabedor o un pensador; la 's' del verbo transitivo sk'uxultayel supone un amador. El taté dice: el conocer de alguien existe y el amar de alguien existe.
Si nos fijamos bien, los verbos nahel y k'xultayel están sustantivizados en las expresiones 'snahel', 'sk'uxultayel'. Traducido literalmente al castellano diríamos 'su conocer' (del sujeto X), 'su amar' (del sujeto X). ¿A qué sujeto se refiere el taté? A un sujeto abstracto, genérico. Aquí no se habla de amor y pensamiento sin sujeto como lo podríamos enunciar en español. Estamos abstrayendo al amor de sujeto, al conocer de sujeto. Porque no puede haber amor que no sea de sujeto y no puede haber conocimiento que no sea de sujeto.
¿Puede el amor existir sin el sujeto amante? En occidente podemos hablar del amor o del conocimiento sin mencionar al sujeto, éste es un modo de abstraer. En tseltal, y en las lenguas mayas en general, normalmente se abstraerá sin eliminar la relación del sujeto cognoscente con su conocer, sin eliminar la relación del sujeto amante con su amar.
Los verbos nahel y k'uxultayel son transitivos, pero al mantener el prefijo 's' y sufijo 'el' de la forma infinitiva, se convierte al verbo en sustantivo, y entonces ya no se menciona que X conoce a Y, o que X ama a Z.
La 's' representa al sujeto activo que tiene conocimiento y al sujeto activo que tiene amor y aunque ese conocer dirige su acción a otra entidad, esa entidad no aparece, está despejada, abstraída. Sobreentendemos que X conoce a Y, y que X ama a Z, pero el taté Manuel no nos menciona esta relación.