Circunstancias que afectan la educación básica regional
Económicas
El sentir de los padres de familia es que sostener a un hijo en la escuela es sumamente caro, y por otra parte, que hay que comprar lo indispensable para que el niño tenga vestido y alimento, lo cual representa mucho para el núcleo familiar. La mayoría de las familias campesinas carecen de lo más elemental y por eso, no asombra el saber que los niños a partir del tercer ciclo escolar, en lugar de asistir a la escuela participan como fuerza de trabajo para el incremento económico de la familia. Por ello, los que están en condiciones de trabajar tienen que abandonar la escuela para ayudar al ingreso económico de la casa. De esta manera se ausentan muchos niños por largas temporadas y algunos logran regresar nuevamente a la escuela, otros ya no. En tiempos de cosechas agrícolas y del corte de café, es común ver a familias enteras emigrando temporalmente a la región de los Valles Centrales para sembrar maíz, chile y frijol, ya sea en contrato de al partir (parte de la cosecha) o a cambio de empastar las tierras para el ganado o bien, dirigirse a las fincas cafetaleras, de preferencia a la región norte del estado, y en menor medida a la región de la Sierra Madre o del Soconusco.
Culturales
Sobre este tema hay que preguntarse, si la escuela en el medio indígena responde a las necesidades culturales de la comunidad. La respuesta que hemos obtenido es que no. Las razones son que para el padre de familia la escuela no le soluciona los problemas inmediatos. Para muchas comunidades, la escuela se ha considerado como un obstáculo para el desarrollo cultural. Por eso muchos padres de familia al ser visitados por el maestro para preguntarles del porqué no asiste su hijo a la escuela, argumentan que allá no aprenden nada. Mejor que me ayude a trabajar. A esto debemos agregar el crecimiento natural de las niñas. Al ingresar principalmente al último ciclo escolar, las niñas empiezan a ser retiradas de la escuela por tener mayor responsabilidad en el trabajo de su hogar o bien por llegar a la edad de ser cortejadas, y de esta manera los padres de familia están convencidos de cumplir con su obligación de proteger a sus hijas y las retiran de la escuela.
Políticas
La religión, ha sido causa de conflictos en las comunidades indígenas, pues se mezcla la tradición con el poder local y los enfoques ideológicos. El adoptar nuevas creencias religiosas conlleva el peligro de que los padres de familia sean expulsados de su lugar de origen y con ellos los niños de la escuela. Principalmente éste es uno de los fenómenos sociales relativamente más reciente que está provocando la deserción definitiva o la prohibición de asistencia de niños a las escuelas. De esta manera los padres de familia buscan acomodamiento para vivir ya sea en la periferia de la ciudad como es el caso de San Cristóbal de Las Casas o bien, se integran a nuevos asentamientos humanos en la zonas rurales como ha sido la Selva Lacandona. A la fecha, sólo en San Cristóbal existe una población de expulsados, superior a los treinta y cinco mil habitantes, asentados en las colonias más marginadas.
Pedagógicas
Si bien en el factor pedagógico el docente aparece como copartícipe de la reprobación y la deserción escolar, la verdad es que el profesor es víctima de circunstancias producto de la política gubernamental educativa excluyente, además de los elementos imponderables que se presentan en las escuelas. La tendencia es hacer creer que los responsables del rezago educativo son los padres de familia y los profesores.
Por una parte el profesor puede dominar el mismo idioma que el niño, tener una formación académica aceptable, prepararse con materiales didácticos que acompañen a una excelente pedagogía; sin embargo, no se puede trabajar con niños que tengan hambre o que estén enfermos, o que carezcan de materiales para estudiar. El resultado puede ser que a corto o mediano plazo el niño repruebe, se ausente temporalmente o abandone la escuela definitivamente.