Clasificación de las investigaciones
Definición de estado de conocimiento
Nos fue de gran utilidad la Definición de estado del conocimiento que nos proporcionó el Consejo Mexicano de Investigación Educativa, a través del doctor Mario Rueda Beltrán, coordinador de los estados del conocimiento.
"Entenderemos por estado del conocimiento el análisis sistemático y la valoración del conocimiento y de la producción generadas en torno a un campo de investigación durante un periodo determinado. Permite identificar los objetos bajo estudio y sus referentes conceptuales, las principales perspectivas teóricas - metodológicas, tendencias y temas abordados, el tipo de producción generada, los problemas de investigación y ausencias, así como su impacto y condiciones de producción".
Enfoque disciplinario
Las quince investigaciones que aquí se presentan fueron organizadas en primer término por su enfoque disciplinario. Así, localizamos nueve reportes de corte sociológico, tres de psicología social, dos en un marco educativo-etnográfico y uno de historia.
Palacio Nacional (detalle), Cd. de MéxicoAnálisis temático
En las investigaciones reseñadas encontramos una gran riqueza y diversidad temática relacionada con nuestro tema central, los valores de los mexicanos en el ámbito educativo. Los temas que se investigan son (en orden descendente): identidad del mexicano, símbolos y rituales patrios, valores nacionales y de los mexicanos, valores cívicos y morales que debe trasmitir la escuela, nacionalismo, valores cívicos nacionales y evaluación de la figura de presidente de la República.
a) Sobre los valores cívicos y morales que debe transmitir la escuela, en las investigaciones que abordan esta temática encontramos aspectos complementarios derivados de los diferentes referentes empíricos que constituyen sus objetos de estudio.
Las investigaciones de Elvia Montes de Oca (1999) y de Margarita Quezada (2001) centran su atención en proyectos y textos educativos, con lo que presentan el punto de vista gubernamental acerca de los contenidos educativos en materia de valores cívicos y morales.
Así, la primera autora, desde una perspectiva histórica, encontró que la educación socialista del periodo 1934-1940, a través de sus programas de estudio, tanto federales como en el Estado de México, promueven la formación de valores nacionales, entre los que se encuentran la igualdad, solidaridad, respeto, trabajo y amor a la patria. La investigación de Margarita Quezada, por su parte, profundiza en el sentido que dan los libros de texto gratuitos de la asignatura de Historia a dos valores particulares: "amor a la patria" y "lealtad a la patria", introduciendo el análisis histórico-comparativo de las versiones elaboradas en 1960 y 1993, desde una perspectiva básicamente sociológica.
Los trabajos de Roy Campos (1998) y de Enrique Alduncin (1993) parten de encuestas a población abierta, donde se incluyen aspectos sobre lo que esperan que la educación transmita en materia de valores. El primer autor concluye que los valores más apreciados, son el respeto por los demás, el patriotismo, el respeto por la ley y la igualdad; mientras que, en la amplia investigación dirigida por Enrique Alduncin Abitia (para el Banco Nacional de México), encontramos que los entrevistados respondieron que la educación debe ser popular, activa, pública, moderna, crítica, práctica, democrática y laica.
Por otra parte, el trabajo de Medardo Tapia (2001) investiga las opiniones de un grupo selecto de líderes mexicanos de diferentes esferas y funcionarios públicos, sobre los contenidos que debe enseñar la escuela en materia de valores. Introduce el análisis comparativo de diferencias regionales nacionales, lo que permite mostrar la diversidad de opiniones con relación al tema a partir del referente geográfico y la imposibilidad de hablar de una cultura nacional homogénea. Entre los puntos de acuerdo, encontró que se consideraron como los más importantes: democracia, autonomía, valores morales y cívicos y equidad de género.
Sobre esta amplia temática, pues, se encontraron resultados complementarios y divergentes sobre lo que debe enseñar la escuela, a partir de informaciones obtenidas de diversas fuentes: población abierta, padres de familia, líderes políticos o sociales, y proyectos gubernamentales.
b) Acerca del tema de identidad nacional del mexicano, éste se aborda en cinco de las investigaciones encontradas, desde diversas perspectivas teóricas y disciplinarias.
Desde la psicología social, los trabajos de Emily Ito (2000) y José Luis Valdez Medina (1999 y 2001) centran su atención en descubrir aspectos de la identidad del mexicano, pero con énfasis diferentes en lo que constituye el foco de su atención. Ambas investigaciones se basan en el análisis de resultados de encuestas, dirigidas a descubrir elementos psicosociales en la constitución del sujeto, relacionados con su autopercepción y la percepción de los otros como mexicanos.
La investigación realizada por Ulises Beltrán, Fernando Castaños, Julia Isabel Flores, Yolanda Meyenberg y Blanca Herrera del Pozo (1996) se basa también en una encuesta, de carácter nacional, que indaga sobre la identidad del mexicano y el conjunto de atributos y valores que se le asocian. Entre otros resultados, encontraron que la educación es considerada como un valor altamente apreciado por los mexicanos, lo mismo que el nacionalismo.
Con un enfoque sociológico, Margarita Quezada (2000) investiga sobre el proyecto de formación de la identidad contenido en los libros de texto de Historia de la escuela primaria, elaborados por el gobierno federal en el año de 1993.
c) Un tercer asunto es el de los símbolos y rituales patrios. Se encontraron tres trabajos alrededor de esta temática. Las investigaciones de Sergio Pérez (1998) y de Hernando Hernández (2001) fueron realizadas desde la perspectiva etnográfica, y ambas estudian el papel que tienen los símbolos y rituales nacionales en los procesos educativos cotidianos. El interés del primer autor está centrado en la forma en que se resignifican las identidades étnicas, a partir de la reconstrucción del imaginario patrio, en una comunidad Mazahua del Estado de México. La segunda investigación se desarrolló en escuelas de la ciudad de Mazatlán, y analiza el papel de las ceremonias cívicas en la formación de los niños de primaria.
Desde otra perspectiva, la investigación de María M. Adelina Espejel y Héctor Martínez (1999) indaga sobre los conocimientos y actitudes con relación a los símbolos patrios, entre alumnos del nivel medio superior, a partir de una encuesta realizada en la ciudad de Tlaxcala.
d) Un cuarto rubro es el de los valores nacionales: En el trabajo de Ana Hirsch Adler (1999) encontramos un análisis de las investigaciones más relevantes producidas en México sobre el tema de los valores nacionales, lo que permite ubicar las temáticas que han despertado mayor interés entre los investigadores, así como las perspectivas teóricas y metodológicas desde las que se han estudiado.
e) En el tema: nacionalismo y cultura política: los trabajos de Flores, Vargas y Olguín (1990) y de Antonio Gómez Nashiki y Gilberto Guevara Niebla (1995) abordan la percepción de los niños alrededor de valores de la cultura política mexicana. En la primera investigación, se indaga sobre la valoración que hacen los niños de los niveles de primaria y secundaria sobre las características que tienen y deben tener los presidentes de la República. En el segundo trabajo se investiga sobre las actitudes políticas de niños de escuelas secundarias del Distrito Federal, siguiendo un marco teórico -metodológico similar al que emplearon 20 años antes Rafael Segovia y su equipo (La politización del Niño Mexicano, El Colegio de México, 1975) y en 1984 Carlos Maya y María Inés Silva (El Nacionalismo en los estudiantes de educación básica, Universidad Pedagógica Nacional, 1988).
Sujetos investigados
Los sujetos investigados fueron los siguientes: población abierta nacional, investigadores, líderes de opinión, maestros, estudiantes de primaria, secundaria y nivel medio superior y padres de familia. También se constituyeron en sujetos de estudio las investigaciones sobre valores nacionales en México, libros de texto de Historia, documentos y planes de estudio.
Referentes conceptuales
Los principales referentes conceptuales se basan en categorías de identidad nacional, nacionalismo, valores nacionales, diversidad cultural y étnica y procesos de cognición política.
La mayor parte de los estudios incluyen en su reporte una fundamentación de carácter teórico conceptual amplia, a partir de la cual se sustenta la construcción del objeto de estudio particular, mientras que en otras apenas aparecen algunos indicios de las bases teóricas de las que parten.
Metodología
La totalidad de las investigaciones que aquí se analizan tienen un referente empírico directo. En cuanto a la metodología que se utilizó para realizar las investigaciones que se describen, hay un predominio del uso de la encuesta. En menor grado se utilizaron propuestas etnográficas, análisis cualitativo del discurso, escalas de actitud y redes semánticas naturales, investigación hemerográfica y de archivo e investigación exploratoria (construcción de estados de conocimiento).
Los referentes empíricos que se constituyen en objeto de estudio en estas investigaciones también pueden agruparse en los siguientes tipos: procesos y prácticas educativas, investigaciones, proyectos y textos educativos y opiniones, actitudes, percepciones y conocimientos.
Es importante mencionar que un mismo tipo de referente empírico ha sido investigado desde diferentes ópticas disciplinarias, lo que permite ampliar la gama de conocimientos que pueden extraerse de estos trabajos.
a) Encontramos una mayor cantidad de investigaciones que construyen su objeto a partir del estudio de opiniones, actitudes, percepciones y conocimientos, desde diferentes perspectivas teóricas y disciplinarias, y con una diversidad de enfoques temáticos. En estos casos están los trabajos de Enrique Alduncin (1993), Ulises Beltrán, et. al (1996), Roy Campos (1998), María M. Adelina Espejel y Héctor Martínez (1999), Flores et. al. (1990), Antonio Gómez y Gilberto Guevara Niebla (1995), Emily Ito (2000), Medardo Tapia (2001) y José Luis Valdez Medina (1999 y 2001). Todos estos trabajos toman como punto de partida la encuesta como técnica de investigación, construida desde diferentes perspectivas teórico disciplinarias, y de la que obtienen la información básica que servirá de materia prima a sus análisis.
Edificio del Gobierno de la Cd. de México
en la Plaza de la Constitución (detalle)b) Los procesos y prácticas educativas se constituyen en objeto de estudio en la investigación que presenta Hernando Hernández (2001) y la que presenta Sergio Pérez (1998), ambas realizadas desde una perspectiva metodológica de corte etnográfico, aunque sus temáticas son diferentes.
c) El trabajo de Ana Hirsch Adler (1999) toma como objeto de estudio las investigaciones sobre el campo de los valores nacionales, desde una perspectiva básicamente sociológica que analiza y organiza el estado del conocimiento sobre la cuestión.
f) Los proyectos y textos educativos como objeto de estudio son abordados en los trabajos de Margarita Quezada (2000), desde una perspectiva sociológica, y de Elvia Montes de Oca (1999), como una investigación de carácter histórico.
Tipo de producción
El tipo de producción encontrada (son más de quince, porque los reportes de investigación se presentan como libros, artículos y tesis) es el siguiente: a) tres libros: dos individuales y uno colectivo, b) seis capítulos en libros colectivos, c) cinco artículos publicados en revistas especializadas, d) una ponencia, y e) dos tesis de maestría y una de doctorado.
Condiciones de producción
La mayoría de las investigaciones se realizaron en forma individual.
Algunos estudios (una tercera parte) recibieron financiamiento. Una por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), otra de la Secretaría de Educación Pública, una de la Asesoría Técnica de la Presidencia de la República y dos de empresas privadas, la principal el Banco Nacional de México.
Temas poco investigados
Detectamos lagunas importantes. Una de ellas consiste en que únicamente localizamos un estudio - a partir de la década de los años noventa del siglo XX - sobre el nacionalismo en los estudiantes (Gómez y Guevara, 1995). Consideramos que es muy importante el trabajo de revisar cómo reciben e interiorizan los niños y jóvenes los valores nacionales que transmite el Estado mexicano, principalmente a través del aparato escolar.
Encontramos pocas investigaciones en los diversos niveles escolares (ninguno a nivel de la educación superior), lo mismo que los procesos de formación de identidad nacional dentro de la escuela. Interesaría conocer cómo se vincula la política educativa con la formación de valores nacionales en la escuela.