La subordinación del interés emancipatorio

Los tres intereses humanos: técnico, práctico y emancipatorio se encuentran sujetos a las tensiones sociales y de representación generadas a través de las relaciones de poder. El sociólogo francés Pierre Bourdieu propone que los individuos y los grupos sociales construyen sus sistemas de percepción, pensamiento y acción a partir de la internalización de valores y taxonomías inculcados persistente y simultáneamente desde las distintas agencias del poder (Bourdieu, 1990). A estos sistemas de percepción, pensamiento y acción los llama hábitus (Bourdieu y Passeron, 1990). Es a partir del hábitus que los sujetos sociales responden en sus distintas situaciones vitales. La inculcación diferencial de valores y sistemas de clasificación en los distintos grupos sociales permite la respuesta social adecuada a los fines del poder dominante: "...las clasificaciones o representaciones del mundo a través de las cuales se logra el sentido y que están inmersos en cada individuo a través de formas de vida doxáticas no cuestionadas conferidas a través de la socialización" (Bourdieu, 1990:15). Nuestra informadora CC refiere esta inculcación diferencial a través de la escuela:

Encuestadora: Y además de ese laboratorio para farma y fisio, tienen algún otro laboratorio?

CC: Eso es lo más triste, que no existe una invitación real o un acercamiento de los estudiantes a lo que es la investigación básica, real ¿no?, o sea, solamente los grupos del PAE, Núcleos de Calidad Educativa son los que tienen la obligación, ni siquiera es voluntario de cubrir 12 horas semanales en un laboratorio de investigación.

En el momento histórico actual, la sociedad está gobernada desde los campos de la producción y la cultura (Bourdieu, 1977). Esto es, el orden social favorable al poder dominante se consigue a través de la imposición de verdades y taxonomías. Esta imposición es realizada por agencias del poder en el campo de la cultura que generan el hábitus necesario para satisfacer las necesidades de la producción.

Desde el poder se inculcan ideas y valores que producen una ilusión -capaz de infundir sensación de seguridad-, de conformación de la existencia y el mundo (Bourdieu y Wacquant, 1992) en la que se crea la necesidad de consumo de mercancía de distinta índole, entre esta mercancía está la tecnología computacional. En el caso de los alumnos informantes de la Facultad de Medicina se encuentra esta inculcación como terminada, y son los profesores quienes funcionan como agencia para la reproducción del valor de la parafernalia computacional:

Entrevistadora: ¿Lo que se valora [en los trabajos que son solicitados por los maestros] es que sea información reciente?

CC: … no hay evaluación de la bibliografía de hecho, no. Una de las cosas que se evalúa es simplemente el hecho de usar los servidores, meterse, pero no hay, yo no veo que haya un control de calidad … con que lo busque en Medline ya.

En este caso, la necesidad de que los alumnos de medicina dominen la tecnología necesaria para el desempeño de su profesión estaría estimulando el desarrollo de conocimiento desde los intereses técnico y emancipatorio. Sin embargo, si la realidad corresponde con la percepción de los informantes, la inculcación de valores desde la dominación ya ha sido concretada en los maestros. Éstos a su vez se encuentran en proceso de inculcación sobre los alumnos, quienes aprenderán a valorar el uso de las computadoras y la calificación por encima del estudio y la construcción de conocimiento.

El documento Knowledge for Development (Banco Mundial, 1998) dirigido a países del llamado ‘tercer mundo’ entiende por conocimiento todo aquello relativo a la informática, desapareciendo del escrito cualquier relación con las humanidades, las ciencias sociales y las artes. También en ese documento se informa que el Banco Mundial está listo y dispuesto para apoyar la adquisición de equipo por parte de los gobiernos.

Este documento antecede a la promesa proselitista lanzada por el entonces candidato a la silla presidencial en México, Francisco Labastida Ochoa quien en su plataforma educativa ponía en primerísimo lugar la eventual adquisición de equipo computacional para las escuelas de todo el sistema educativo mexicano, sin precisar su trascendencia por el uso de la tecnología, simultáneamente a la inculcación de los valores (Latapí, 2000) y las taxonomías seleccionadas para grupos específicos de la población, existe la desvalorización de elementos de la realidad que pudieran competir con aquellos. En entrevista con una alumna (RG) en secundaria oficial en un poblado a las orillas de la Ciudad de México:

Entrevistadora: ¿Hay biblioteca en tu escuela?

RG:

Entrevistadora: ¿Has ido a la biblioteca de tu escuela?

RG:

Entrevistadora: ¿Los maestros les dejan trabajos para resolver en la biblioteca de tu escuela?

RG: Sí nos dejan trabajos para hacer en biblioteca, pero no en la de la escuela, a esa no nos dejan entrar.

Entrevistadora: ¿Pero no dijiste que sí has ido a la biblioteca?

RG: Sí, nos toca a ir grupo por grupo, nos llevan a enseñarnos la biblioteca un día.

Entrevistadora: Y cuando van ¿les enseñan a usar los libros?

RG: Nos llevan en fila con las manos atrás y nos enseñan los libros y luego ya nos vamos.

Entrevistadora: Y entonces, ¿qué haces para terminar tu tarea?

RG: Pues pregunto a otras niñas, o pongo lo que viene en mi libro.

Entrevistadora: ¿Y no usas la biblioteca de la subdelegación?

RG: ¡Huy, no!, allí hay una señora que nomás está regañe y regañe, hasta nos grita y no nos ayuda nada.

Desde el interés práctico -interés en la creación de conocimiento que permita el control de procesos objetivados- de los centros de poder, se inculca a los grupos dominados una idea de existencia subordinada a la mercancía, para el caso la computación es transformada en mercancía. El conocimiento así transmitido hace que el sujeto se reconozca y encuentre identidad en la parafernalia computacional, de la que encuentra una oferta aparentemente inagotable con aplicaciones a prácticamente todos las actividades del sujeto, satisfaciendo así su interés técnico.

El interés emancipatorio, siempre presente aún cuando subordinado, lleva al sujeto a entablar una contienda para lograr controlar la tecnología. Sin embargo, controlar la tecnología computacional lleva al sujeto al descubrimiento de nuevas formas de aplicación tecnológica -de replicación e innovación del conocimiento-, restringiendo aún más la posibilidad de pensarse a sí mismo, a su mundo, las posibilidades de autoconstrucción y de emancipación y, por ende, pensar en producir conocimiento. De esta manera, la necesidad de consumo de mercancía relacionada con la computación permite la realización de las necesidades de la producción.

Para que este proceso de inculcación de taxonomías y valores pueda completarse, se seleccionan los mismos de manera que satisfagan las necesidades de identificación de los sujetos según su ubicación dentro de la estructura social. En el caso del ejemplo anterior, la utilización de una biblioteca en una secundaria pública, queda clara la restricción que se hace para que los grupos subordinados accedan a las fuentes de información y a través de ellas a la producción de conocimiento. Aún en el caso en que el joven estudiante acceda a la información sin aparentemente mediar las instituciones a través del uso de la tecnología para la informática, como se expuso antes en el ejemplo de los alumnos de la UAM-X, además de quedar restringido a lo que pueda obtener desde la computadora, no existe el desarrollo de criterio para la selección de la información, de las capacidades de análisis, raciocinio y síntesis entre otras capacidades básicas para la acomodación y construcción del conocimiento.

Las instituciones educativas permeadas por las necesidades del poder se convierten en eslabones o cadenas de transmisión del mismo, o en términos de Bourdieu, ‘agencias’ del poder. Las instituciones mismas pueden suprimir entonces la integridad y la diversidad de la educación así, poco a poco construyen estructuras que llevan al alumno y al mismo académico a conformarse con la información disponible en los sistemas de informática, con software que los conduce paso a paso por un mismo camino, desprendiéndose del cuestionamiento, del análisis, del desarrollo de habilidades mentales superiores, de la identificación del mundo simbólico y su participación en la construcción del mismo.

El campo de la educación se encuentra especialmente afectado por esta realidad de imposición de la lógica del mercado, restringiendo la necesaria ‘pluralidad tecnológica’ (Quintero, Ancísar y Yepes, 1999). Sin una utilización crítica de la tecnología computacional, podríamos decir que amplios sectores de la sociedad corren el riesgo de confundir aún más la educación --entendida como una práctica emancipatoria para la construcción y apropiación del conocimiento, de la exploración, transformación y construcción de la realidad interna y externa al sujeto individual y colectivo--, con la instrucción --como la asimilación de procesos y habilidades para el dominio de una técnica o práctica-- y al suceder esto subordinar el interés emancipatorio del conocimiento al interés técnico en el ámbito individual y al interés práctico en la dimensión colectiva.