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La Universidad Futura
No. 23 - Diciembre 1998
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PRESENTACIóN
Luis F. Bojalil
La universidad Latinoamericana: una visión de Futuro
Reencuentro abre sus páginas para analizar el futuro de la universidades, tanto mexicana, como en general de Latinoamérica.
Durante este número y los siguientes, habremos de publicar las opiniones de destacados expertos, profesores y administradores, donde expresen cómo perciben ellos el futuro de la educación superior. Entendemos que se hablará de políticas, del cómo éstas van a orientarnos hacia el futuro.También habrá que tomar en cuenta que las acciones que se determinan hoy, serán las que sentarán las bases del desarrollo futuro de nuestras universidades, Si hoy no se toman las decisiones para formar la planta docente joven, si no se adapta la actitud para ampliar los sistemas de información, si no se considera la necesidad de nuevas metodologías de la enseñanza, si no se crean sistemas de producción adecuada de conocimientos, si no se le da un lugar adecuado a la creatividad, entonces, estaremos hipotecando el futuro.
El futuro existe en función de los cambios que hagamos, no se puede esperar simplemente a que llegue. Sobre estas líneas versan los siguientes trabajos.
La política científica y tecnológica en América Latina frente al desafío del pensamiento único.
El profesor Mario Albornoz nos habla de la relación de la política con la ciencia, destacando los siguientes puntos:
Esta perspectiva implica la reducción del conocimiento científico y tecnológico a un hecho fundamentalmente económico; no solamente esto, sino que además se le adjudica el carácter de instrumento fundamental para el logro de un valor cargado de intereses e ideología: la competitividad. Esto, lejos de confirmar la pretensión hegemónica del camino o pensamiento único, refuerzan la necesidad de rescatar el sentido político de las decisiones que la sociedad tiene que adoptar respecto a la ciencia y la tecnología, no sólo en el sentido de la disponibilidad de opciones, sino también de la capacidad de formular un proyecto atractivo y convocante que pueda operar como disparador y orientador de esfuerzos estratégicos.
- Las políticas públicas en la materia tienden a perder de vista la condición política del conocimiento y lo instalan en el plano presuntamente incuestionable, de medidas ajustadas a una racionalidad técnica que excluye las opciones políticas más elementales. En un marco de verdades cuyo sentido se procura establecer más allá de toda crítica, tales como la mundialización y la competitividad, la cuestión central de la política científica y tecnológica es definida como el despliegue de las capacidades de innovación de la sociedad mediante la vinculación entre actores diversos (fundamentalmente, el gobierno, los individuos e instituciones científicas o académicas y las entidades del sector productivo o, menos eufemísitcamente, las empresas). Esta cuestión parece tomar un único sentido y los pasos a dar para el logro de objetivos que se establecen casi por sí mismo jalonan un sendero predeterminado en el que la eficacia se antepone a la capacidad de elegir.
- Esto puede tener un sesgo particular que asocia las orientaciones que debe adoptar la política científica y tecnológica con una cierta concepción de la economía y la sociedad, que aparece como un nuevo pensamiento único al que sólo cabe adaptarse.
- El pensamiento único se tiñe de un tinte económico, valido científica y técnicamente, negando así el campo de la política. No es, sin embargo, cualquier doctrina económica sino, más precisamente, consiste en la idea según la cual las leyes de la ciencia económica, supuestamente unificada alrededor de la teoría neoclásica y del liberalismo, regirían la esfera de la eficacia, y que las otras disciplinas se situarían como soporte o por encima de la economía, pero sin interferir con ella.
- La búsqueda de un consenso que fundamente una política de estado en materia de ciencia y tecnología demanda una discusión acerca de los medios, pero, sobre todo, acerca de los objetivos y de los fines. Los países de América Latina deben aggiornar sus políticas, pero no pueden fundamentarlas, una vez más, en el transplante acrítico de modelos que corresponden a otras realidades. Tampoco podemos ignorar que la sociedad que emerge ante nuestros ojos está herida por males que, en no poca medida, tienen que ver con la tecnología, como es el caso de desempleo y el creciente analfabetismo tecnológico.
El Futuro de la Universidad en América Latina en el Siglo XXI.
Oscar Soria, nos habla del futuro de la Universidad en América Latina en el siglo XXI, este análisis, nos lleva desde describir las tendencias que se han enraizado, en la educación, en los últimos 20 años, hasta la identificación de caracteres que deben predominar en las universidades del próximo siglo En su artículo el Dr. Soria destaca:
- Que en los últimos veinte años se han enraizado varias tendencias, y aparecido otras, promisorias, que aún no toman la fuerza para provocar cambios. Hemos observado el tránsito de la Cantidad a la Calidad. Del alumno como número al alumno como persona. Los agregados de instituciones se han transformado en sistemas y en subsistemas, mientras que de la concentración y la centralización se ha pasado a la descentralización. Del monofinanciamiento se ha pasado al plurifinanciamiento aunque aún las universidades públicas no están dotadas de recursos para ser autárquicas y verdaderamente autónomas. Del aislamiento del santuario, ha pasado la universidad a vincularse con la sociedad. Del parroquialismo, la universidad se ha asomado a las relaciones internacionales. De la improvisación endémica, se ha pasado a la planeación y se logran avances hacia la rendición de cuentas a la sociedad. De la noción de la cúpula de marfil, se ha buscado una articulación más estrecha con los niveles educativos previos.
- El desarrollo de la mentalidad de investigación, como actitud y dominio de destrezas, es aún una esperanza incipiente, pues domina el espíritu de repetición frente a la innovación. Seguimos arrastrando una enseñanza basada en lo que hace el maestro y no en el aprendizaje demostrado del alumno y menos aún en el aprendizaje de disposiciones deseables para el trabajo.
- Que nuestro desempeño en ciencia y tecnología es débil, con un papel minúsculo en la educación latinoamericana. Destacando el hecho de que en un mundo dominado por la ciencia y la tecnología, nuestra debilidad asume dimensiones catastróficas. Solo el 1% de los artículos científicos publicados mundialmente entre 1973 y 1984 se originaron en América Latina, a pesar de la expansión cuantitativa de la matrícula en esa área del conocimiento.
- La baja calidad de casi toda la educación pública, su papel decreciente en movilidad social. La falla en la equidad, si la medimos como el conocimiento y las destrezas requeridas por el trabajo y la ciudadanía moderna, concluye que, ya evaluado el proceso de aprendizaje y sus resultados la región se desempeña pobremente.
- Que los principales obstáculos para el cambio identificados son, no tanto la falta de recursos adicionales, sino el uso que se da a los fondos existentes, resultado, de entre otros factores, de una administración ineficiente. Paradójicamente, por comisión o por omisión, los profesores son uno de los mayores obstáculos para mejorar la calidad de la educación en América Latina, solo superado por las administraciones burocráticas, costosas e ineficientes.
En la segunda parte de este planteamiento el Dr. Soria nos habla de la Universidad del siglo XXI. Menciona que ésta será determinarla por la interacción de un complejo de variables que describe ampliamente como: 1) trabajo, 2) vida y salud, 3) Urbanismo, medio ambiente y Demografía 4) Cultura, 5) Genética y Etología, 6) Geopolítica 7) Género y Familia, 8) Política partido y Sociedad Civil 9) Educación y Ciencia.
Y se pregunta por reducción al absurdo es válido preguntarse si será posible dar una respuesta válida a las futuras generaciones de los hoy niños y jóvenes, a través de una educación significativa y profunda, en todos los niveles y modalidades, si dejamos fuera sin respuesta una sola de las variables que aquí hemos sintetizado radicalmente.
Características ideales de la Universidad Futura
El maestro Rubén Lau Rojo, nos da testimonio, sobre las características de la Universidad futura. El punto de vista del maestro Rubén Lau, es importante porque ha tenido una experiencia amplia no sólo como profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, sino como su rector, distinción que ocupa actualmente.
El profesor Lau opina que se requiere no solamente el adquir los conocimientos, seleccionar certeramente al personal encargado de transmitirlo, contar con la infraestructura de instalaciones y equipo para hacerlo con métodos cada vez más innovadores, y el tener un adecuada organización administrativa y académica. Con ser todo ello indispensable, es necesario también, el que todos estos factores se desenvuelvan en un ambiente propicio para la vida académica.
Indica que un ambiente propicio requiere, a su vez, de muchos otros elementos que deben construirse y mantenerse de modo creciente: estudiantes que estudien, profesores que enseñen, investigadores que no simulen, una flexible oferta educativa - donde lo interdisciplinario y multiinstitucional será un requisito básico - y un estilo de gestión participativo, eficiente y orientado a dar respuesta a las variadas demandas de los múltiples agentes que intervienen. Entre esos agentes se encontrarán, en primer término, los derivados de los vínculos con el exterior.
Y concluye que en ese orden de ideas, la Universidad Futura debe caracterizarse por la existencia de valores abiertos a la incertidumbre, a lo inesperado y al asombro; su apertura y desprejuicio deben permear todo su quehacer. Debe reconocérsele por las nuevas formas de autoaprendizaje, por la participación activa de los educandos en la enseñanza, así como por el compromiso con su sociedad.
El Futuro de la Reforma Universitaria: un escenario en construcción.
Axel Didriksson, nos da una visión sobre el Futuro de la Reforma Universitaria y la sitúa en un escenario en construcción. Busca contrastar el impacto del movimiento estudiantil de Córdoba de 1918, de las reformas y del ideario de los movimientos que le sucedieron, del tejido social creado en su entorno con nuestras particulares ideas respecto al desarrollo contemporáneo de la educación universitaria regional y proyectar un escenario de construcción , como si estuviéramos situados en el año 2018, en la emergencia de un nuevo conglomerado académico, estudiantil y universitario. Refiere, también, un segundo escenario donde el autor describe la tendencia e impactos de los cambios al final del presente siglo en la Universidad Latinoamericana. Su alegato lo centra en la reforma que impulsó el movimiento estudiantil de Córdoba y nos dice:
En un tercer escenario el Dr. Didriksson habla sobre la construcción de la Universidad Latinoamericana, y opina que:
- Vale la pena pensar en el futuro aprendiendo lo que fue la historia de este maremagnun de acontecimientos que se vivieron y que, de alguna u otra manera, aún están presentes y lo estarán después, por lo menos en sus primeros cien años, en el 2018, cuando de nuevo emerjan.
- Los cambios de políticas de los gobiernos, como la ubicación relativa de los componentes de los sistemas de educación superior, están estrechamente relacionados con el papel asignado por el Estado a las universidades, así como por su determinación a las políticas macroeconómicas de ajuste estructural, a la apertura de las economías y a la importancia creciente del conocimiento, sobre todo técnico y administrativo, el argumento de la eficiencia de una institución o una línea de investigación no resulta ya suficiente para continuar apoyándola. Ahora es la funcionalidad de esa actividad, definida por la colocación de su output en el mercado, el principal criterio para determinar la justificación de la continuidad del financiamiento.
- Se adoptó el mercado como criterio básico para la definición de necesidades y prioridades lo que generó una situación tal que, esta reorientación de las políticas estatales hacia educación superior, ciencia y tecnología permeó todo el periodo de los ochenta hasta los noventa, con un giro que implicaba pasar del énfasis en la atención a la demanda social, la inversión en la expansión de instituciones y la reproducción de recursos humanos, a la evaluación, la acreditación y la justificación del destino del gasto público.
Hacia la universidad pública mexicana futurible
- Desde las transformaciones iniciadas a fines de la década de los noventa y principios del nuevo siglo, se lograron importantes cambios para integrar a una gran cantidad de instituciones en programas de cooperación e interacción, que posibilitaron superar la fragmentación y la diversificación forzada que benefició en su momento a la empresa educativa privada y a una distorsión de la función social, humanista y científica consustancial a la universidad latinoamericana. Finaliza señalando que las universidades tienen como marco de referencia su innovación y su amplia participación en las tareas del desarrollo nacional y regional, y postulan explícitamente ser promotoras de una cultura de paz y de un desarrollo humano basado en la justicia, la equidad, la democracia y la libertad, mejorando al mismo tiempo la pertinencia y la calidad de sus funciones de docencia, investigación y extensión, ofreciendo igualdad de oportunidades a todas las personas a través de una educación permanente y sin fronteras, donde un mérito es el criterio básico para el acceso y la permanencia.
El Dr. Juan de Dios González Ibarra, denomina su ensayo: Hacia una Universidad Pública Mexicana futurible.
En este ensayo se señalan los retos que enfrentará la universidad, algunos nuevos y otros viejos, señala la necesidad de acelerar los pasos de la innovación y enfrentar los siguientes retos:
- Pasar de ser profesores y alumnos monolingües o multilingües para poder acceder a un elemento indispensable de comunicación personal en la globalidad.
- Elevar nuestra calidad de alumnos y profesores-investigadores nacionales o internacionales e inmediatamente globales o mundiales.
- Desarrollar habilidades autodidácticas, por medio de formas de autoaprendizaje y consulta cibernética de fuentes, reportes y trabajos terminales.
- Incremento de capacidades en el ámbito del álgebra, las matemáticas y de la lógica implicada en este campo.
- Construir criterios de competitividad metanacioles conformes con el desarrollo científico y tecnológico.
- Flexibilizar de manera creciente en el aprender y olvidar conceptos. Esto implica combatir la obsolescencia tanto institucional como individual en lo cotidiano.
- El olvido cobrar una nueva importancia dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje ante el acelerado desarrollo de la ciencia y la tecnología, esto expresado por la ley de Moore (padre del microprocesador) que de afirmar hace cinco años que la obsolescencia en el campo cibernético se producía al 100% cada dos años, recientemente la bajó a 18 meses.
- Pasar del paradigma de aprender una vez para toda la vida, al de aprender toda la vida, a otro exigido de construir nuevos conocimientos incesantemente, ante una dinámica congnitiva acelerada, en la cual ya no es suficiente que el saber sea poder sino la construcción y de construcción incesante de conocimiento, esto es, el ritmo domina en la competencia, al poder descifrarse los conocimientos de frontera en virtud del tejido cerrado del mercado global.
- Aprovechar las economías de escala en la integración de la universidad pública nacional, para integrar redes competitivas.
- Romper burocráticos y seudopolíticos círculos viciosos y convertirlos en virtuosos mediante el conocimiento de lo universitario y de la epistémico, empleando la creatividad científica, tecnológica y humanística basada en la imaginación innovadora.
- Armonizar tradiciones e innovaciones universitarias tanto nacionales como mundiales en los campos de las humanidades, la ciencia, la tecnología y el arte, para que conservando lo más valioso de lo nuestro lo podemos enriquecer con las aportaciones universales.
- Ampliar la cobertura tanto geográfica como cuantitativa de elevada calidad, ofreciendo a la juventud opciones pertinentes conforme la creciente demanda insatisfecha;
- Fortalecer los valores morales del estudiante y egresado, para generar un clima de seguridad y fraternidad (el valor de la Revolución Francesa menos alcanzado por la humanidad) social; al respecto debemos fortalecer la autoridad de los colegios y barras profesionales como verdaderos procuradores sociales.
- Construir una verdadera comunidad científica que impulse a la carrera docente - investigativa en las nuevas generaciones, con el atractivo del reconocimiento social y económico que la competitividad global científica y tecnológica exige.
El doctor González Ibarra, justifica y basa su afirmación en una descripción amplia que va desde que se presenta la crisis de la Universidad Pública Mexicana, a el análisis de la misión de la universidad pública. Para a hacer una reflexión sobre la relación conocimiento-universidad extiende su análisis y plantea la necesidad de integrar un real sistema universitario público y nacional.
Juan de Dios González Ibarra, concluye que fortalecer a la universidad pública pasa por el combate contra el prejuicio social desarrollado por el neoliberalismo, por la apatía y la falta de compromiso de simuladores, por reescribir la historia recobrando lo que ella ha entregado para la construcción de un México mejor y no el que vive en eterna crisis.
Investigación Educativa
En el presente volumen de Reencuentro se presentan, en su sección de Investigación Educativa, dos trabajos donde, el primero, habla sobre la didáctica modular y el desempeño docente en la aula, sus autores son todos profesores de la UAM-X. Esta colaboración es parte de la investigación que realizaron para evaluar el Sistema Modular en el Tronco Interdivisional de la UAM-X, que es el primer módulo que se imparte en esa universidad, y los troncos comunes divisionales que corresponden al 2do. y 3er. trimestres de las diferentes carreras. Este trabajo centra su tema de estudio en la evaluación del desempeño docente.
En el segundo trabajo se analiza el Examen General de Calidad Profesional para la Odontología en México. Cuya autoría corresponde al maestro Víctor López Cámara. En éste se analiza el Examen General de Calidad Profesional para la Odontología en México (EGCP-O), y se plantea la probabilidad de que el actual modulo de atención odontológica en México, sufran cambios significativos, y consecuentemente esto repercutirá en los modelos educativos. En este trabajo se revisan los principales planteamientos del EGCP-O, a demás de que se discuten, analizan, comentan y proponen algunas recomendaciones que se consideran urgentes para mejorar los objetivos, contenidos y formas de operación, así como sus propias formas de evaluación.
Finalmente, Coni Chapela convoca a manifestarnos en la frontera de lo humano-institucional.
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INDICE
La política científica y tecnológica en América Latina frente al desafío del pensamiento único.
Mario Albornoz
El Futuro de la Universidad en América Latina en el Siglo XXI. Geopolítica, Educación, Ciencia y Cultura.
Oscar Soria
Características ideales de la Universidad Futura.
Rubén Lau Rojo
El futuro de la reforma universitaria: un escenario en construcción.
Axel Didrikson
Hacia la Universidad Pública Futurible.
Juan de Dios González Ibarra
Investigación Educativa : Didáctica modular y desempeño docente en el aula.
Jarillo Soto Edgar
Delgadillo Gutiérrez Héctor Javier
Berruecos Villalobos Luis
Domínguez Echeverría Patrizia
Arbesú García María Isabel
Análisis del Examen General de Calidad Profesional para la Odontología en México.
Víctor López Cámara
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