Carta del Director
La alfabetización es una tarea humana sujeta concepciones
distintas a lo largo del tiempo. Su definición, o conceptualización,
no es la misma en 1950 que en el año 2000, por la sencilla
razón de que se modifica no sólo la realidad social
y comunitaria, sino también la visión que de ella
se tiene para propósitos educativos. De esta manera,
es imprescindible identificar la alfabetización, en el
contexto de la educación de jóvenes y adultos,
de acuerdo a las condiciones imperantes en la sociedad en que
se realiza.
Si bien el acceso a la lectura y la escritura se acompañó
siempre con el aprendizaje de las acciones de sumar y restar,
multiplicar y dividir, hoy suele hablarse genéricamente
de la necesidad de introducir a los jóvenes y adultos
en el conocimiento de las Matemáticas. Podría
pensarse que en el fondo es lo mismo, pero quizá sea
necesario identificar esta última denominación
como una educación interesada en ofrecer algo más
que el manejo de las cuatro operaciones básicas.
Este número de Decisio está dedicado a analizar
los problemas y aspectos referidos específicamente a
la enseñanza de las Matemáticas para jóvenes
y adultos. Su lectura permite tener una visión de conjunto
de este importante problema, a partir de los doce planteamientos
que aquí se ofrecen, que si bien en algunos artículos
se tratan de problemas que pueden calificarse de similares,
puede afirmarse que en todos el lector tiene la posibilidad
de acercarse a aspectos diversos de indudable importancia.
En la mayor parte de los trabajos de este número se
hace explicita la importancia de tomar en cuenta los conocimientos
con los que llegan los jóvenes y adultos al aprendizaje
de las matemáticas, pues la vida misma se encarga de
enfrentarlos a situaciones que exigen la comprensión
de los procesos matemáticos en los que están insertos,
para comprar, vender, pagar servicios, etcétera. Pero
los procesos de enseñanza de las Matemáticas exigen
no descuidar la posibilidad de que lo aprendido no se integre
en forma paralela, y separada, de esos conocimientos matemáticos
que de alguna forma ya poseen, aun en ocasiones en forma inconsciente,
pues eso que se aprende exige necesariamente un proceso de razonamiento
que muchas veces no está presente en la práctica
cotidiana.
Todo proceso educativo, tanto el que se realiza con personas
que ingresan a la escuela en la edad escolar correspondiente,
como el dedicado a jóvenes y adultos. Implica el acceso
y utilización del razonamiento, pero es evidente que
los caminos y métodos para cumplir el acto educativo
son diferentes si se trata de niños o de adultos. En
relación a las Matemáticas es evidente que la
enseñanza para unos y otros debe responder a las necesidades
en cada caso, pues el aprendizaje también es distinto.
Y aquí surge una pregunta inevitable, referida a los
procesos de abstracción de que es capaz el estudiante
adulto de Matemáticas, y si esa capacidad es igual en
un adulto joven, maduro o mayor.
Otro problema que también debe tomarse en cuenta es
el del aprendizaje del valor que tienen los dígitos según
su ubicación en una cifra donde se conjuntan varias para
realizar la suma o la resta. Desde esta interpretación
gráfica hasta los procesos más complejos donde
se puede utilizar una computadora, para la educación
de Matemáticas a distancia en educación secundaria
para jóvenes y adultos, la diversidad de problemas muestra
lo complejo de un proceso educativo en el que adquiere importancia
fundamental la necesidad de que el proceso mismo, así
como los materiales diseñados para ese propósito,
no excedan la capacidad del adulto y le permitan su incorporación
a etapas superiores en su educación, en vez de llevarlo
a abandonar ésta por los problemas cuya solución
le resulta imposible.
Son muchos y todos importantes, los aspectos relacionados con
la enseñanza de las Matemáticas para jóvenes
y adultos. Agradecemos a los autores de los trabajos aquí
publicados, de Brasil, Colombia, Argentina y México,
su valiosa contribución que hizo posible la realización
de este número y especialmente a la editora invitada,
maestra Alicia Ávila Storer, responsable de la obtención
de todos estos trabajos.
Alfonso Rangel Guerra
Director General